Con miomas, a mis 38 años, puedo ser mamá

Pasa a menudo que los problemas de salud nos hacen abandonar el sueño de ser madres. Pero falta un poco de persistencia, como la de nuestra autora, para seguir adelante con lo que realmente se desea.

Carta de amor a mi sueño perdido

“Escuchaba las historias de insomnio de otros y me parecían un castigo divino. No entendía cómo se podía vivir con poco o nada de ti”, escribe nuestra autora, en una sentida carta a ese sueño que tanto extraña desde que se convirtió en mamá.

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