La diabetes gestacional es uno de los trastornos más comunes en la mujer embarazada. No tiene por qué dejar efectos en la madre ni en el hijo. La historia de Mariana lo demuestra.

Mariana, de 33 años, sin antecedentes importantes de salud, con un aumento moderado de peso en el embarazo, reportó cifras de glucosa elevadas en su monitoreo médico de segundo trimestre. Esta condición complica cerca del 12 por ciento de los embarazos en México y alcanza una tasa de mortalidad del 45 por ciento en Estados Unidos.

Estas cifras continúan en aumento, incrementando el riesgo para las madres de desarrollar diabetes tipo dos en los años siguientes al embarazo y a sus hijos de padecer obesidad y diabetes.

¿Qué es la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional se define como la presencia de glucosa alta durante el embarazo, sin que se hubiese presentado antes. No se sabe qué causa este trastorno, pero se dice que los cambios hormonales en el embarazo contribuyen a que sean bloqueadas algunas funciones de nuestro cuerpo, como la acción de la insulina, hormona encargada de controlar la glucosa en sangre. Estos cambios se presentan generalmente a partir de la semana 20 de gestación.

Esta enfermedad usualmente no presenta ningún síntoma, sin embargo, existen algunos factores de riesgo en las mujeres para desarrollar este tipo de diabetes. Entre ellos, haber padecido diabetes gestacional en un embarazo anterior, sobrepeso, obesidad, abortos de repetición, antecedentes de diabetes en familiares de primer grado, síndrome de ovarios poliquísticos, acantosis nigricans, hígado graso, hipertensión arterial, uso de corticoides y excesivo aumento de peso en el segundo y tercer trimestre.

¿Cómo se diagnostica la diabetes gestacional?

Esta prueba de laboratorio se llama test de O’Suillivan, generalmente la prescribe el médico entre la semana 24 y 28 de embarazo. La prueba consiste en que la paciente tome 50 gramos de glucosa líquida. Pasada una hora, el doctor mide la glucosa y si el resultado sale mayor 139 mg/dl realiza de nuevo la prueba a las tres horas con 100 gramos más. Después se realiza una curva de tolerancia a la cero, a la una, a las dos y a las tres horas, si estas salen mayores a 95, 180, 155 y 140 mg/dl respectivamente, el diagnostico es diabetes gestacional.

¿De qué manera afecta la diabetes gestacional al bebé?

No causa defectos de nacimiento, sin embargo, la diabetes gestacional no controlada puede ocasionar un bebé macrosómico, es decir, que nazca con mayor peso, aproximadamente superior a los cuatro kilogramos. Además el bebé puede tener glucosa baja al nacer y corre el riesgo de tener problemas respiratorios. También puede padecer obesidad en su infancia y diabetes en la vida adulta.

¿Cómo puede afectar la diabetes gestacional a la mamá?

En la mayoría de los casos, la diabetes desaparece después del parto. Se debe llevar un seguimiento a los seis y 12 meses y llevar un control constante por lo menos cada tres años.

¿Cuál es el tratamiento?

El pilar del tratamiento es la nutrición y el estilo de vida. La principal indicación es no hacer dietas rigurosas. Es crucial cuidar las porciones y elegir mejor los carbohidratos, optar por cereales integrales como avena, arroz, pasta, frutas con cáscara y vegetales verdes. También los médicos sugieren evitar las harinas refinadas, bebidas azucaradas y postres. La recomendación es asistir a un nutricionista especializado para que indique un plan de acuerdo a las necesidades y gustos personales. Claro, esto debe ir acompañado de una rutina de ejercicio aprobada por un médico. Mariana, por ejemplo, hizo modificaciones en su alimentación y optó por hacer yoga para embarazadas y caminata diaria. Ahora está a punto de dar a luz a una hermosa niña por parto natural.

Así, la única forma de prevenir esta condición cuando existen factores de riesgo, es ser cuidadosos en la alimentación y hacer actividad física leve y moderada desde el primer trimestre.