Un estudio encontró las ventajas de crecer con una mascota en casa. Varias historias de mamás lo comprueban.

Tener una mascota tiene múltiples beneficios para tu hijo y para ti. Claro, debes tener precauciones como vacunas, alergias y consultar a tu médico si puede afectar tu salud, pero en gran medida, las mascotas son un gran aliado para tu maternidad.

Un estudio de la Universidad de Alberta de Canadá halló que los bebés que nacen en familias con mascotas peludas tienen un riesgo menor de desarrollar alergias y obesidad si están expuestos a los animales en los primeros meses de vida.

Los investigadores analizaron la composición microbiana intestinal de 746 bebés canadienses en los primeros tres meses de vida. Antes y después de que nacieran los bebés, casi la mitad de las familias tenían mascotas en el hogar (principalmente perros) y otro ocho por ciento tenía una mascota solo durante el periodo prenatal.

Hallaron que los niveles de dos tipos de bacterias intestinales, Ruminococcus, que se asocia con un menor riesgo de enfermedad alérgica (como dermatitis y asma), y Oscillospira, que está relacionado con la delgadez, se duplican cuando hay una mascota en casa. Los gatos y los perros transportan las bacterias sanas en sus cuerpos, por lo que los mimos y los lamidos pueden provocar la transferencia de estimulación inmunológica.

De la misma manera, los investigadores encontraron que las mascotas que entregaron en adopción antes de que nacieran los bebés todavía se beneficiaban. Esto en razón de la exposición que tuvieron con la mamá porque el animal transfirió las bacterias a la madre y  ella al feto.

Colonización microbiana

La colonización microbiana del intestino del bebé es un proceso importante que afecta su salud futura de formas que todavía los científicos tratan de comprender. Anita Kozyrskyj, epidemióloga pediátrica de la Universidad de Alberta y una de las autoras del estudio, explica que todos nacemos con algunos microbios adquiridos en el útero o durante nuestro viaje por el canal de parto.

Esos colonizadores iniciales, o “pioneros”, como los llama Kozyrskyj, son la base para los siguientes conjuntos de microbios que colonizan el intestino a través de la exposición ambiental. “En los primero tres años de vida, desarrollamos nuestra huella digital de  microbios colonizadores que permanece con nosotros por el resto de nuestras vidas”, dijo Kozyrskyj.

Las bacterias que obtienen los bebés por el canal de parto son benéficas para su salud, sin embargo, para aquellos que nacen por cesárea pierden estos microbios saludables y, como resultado, tienen tasas más altas de obesidad por la presencia de una bacteria que se llama Enterobacteriaceae. Por eso, tener un animal presente puede disminuir la prevalencia de la  bacteria y son un gran aliado.

Amor, apoyo y compañía

Además de los efectos en las alergias, la obesidad y el refuerzo inmunológico, las mascotas pueden ser clave en el desarrollo social y emocional de los bebés y sus madres.

Jenny Pinilla, mamá colombiana quien desde hace 11 años tiene tres gatos que la cuidaron y protegieron durante su embarazo, “hasta el punto de que una de ellas también sufría antojos”, afirmó. “Ahora que nació mi bebé la cuidan, la acompañan, juegan con ella todo el tiempo y le tienen paciencia cuando los pellizca, o les hala la cola. En este momento hasta la acompañan a dormir”.

Así le pasó a  Sonia Naranjo, mama colombiana que tuvo a su hija Helena hace un año por cesárea. Su perro, Anuk, que tiene hace cinco años, la protegió desde el embarazo y ahora juega con su hija. “Durante el embarazo Anuk me protegía. Cuando llegó Helena, sentíamos que estaba prevenido e indiferente con ella pero, poco a poco, se han hecho más amigos”, explica. “Ahora ella lo acompaña cuando suena un rayo porque a él le dan miedo y la recibe del jardín con sus lamidos”.

Sonia agrega que “otro de los beneficios que hemos encontrado en los perritos es que hace más seguros a los niños, les enseña a compartir y a estar tranquilos”.

Y para Juliana Achury una mamá colombiana residente en Estados Unidos, su perra Lola  ha sido siempre su compañía porque trabaja desde la casa. “Durante mi embarazo estuvo más atenta y a mis pies todo el tiempo; tenerla cerca me daba seguridad. Para mi fue increíble ver lo perceptiva que fue ella, cuando me sentía mal o cuando caminábamos juntas parecía estar más atenta y cuidándome más”, afirma. Con la llegada de nuestro hijo Lola no se despegó de la cuna y durmió al lado de él varios meses. Creo que para nosotros tener una mascota ha sido una experiencia increíble y para mi hijo ha sido una manera de explicarle por qué hay que cuidar a los animales y a la naturaleza.

Lola, la perra de Juliana Achury.

Algunos consejos para la convivencia

  1. Tu perro o gato puede ser el mejor amigo de tu hijo. Todo es cuestión de respeto y cuidado. Aquí te compartimos algunos consejos para la convivencia con tus mascotas durante el embarazo y el postparto.
  2. Las mascotas pueden sentir celos de un bebé recién nacido, por eso es necesario prepararla desde meses antes para que el cambio no sea abrupto. Hazle saber que viene un nuevo miembro a la familia y que el hace parte de ese nuevo proceso.
  3. El padre u otra persona debe preocuparse por las necesidades de la mascota porque la madre debe tener precauciones y tendrá menos disponibilidad para el cuidado del animal. Además, si el perro o el gato duerme en la habitación debe dormir en otro cuarto cuando el bebé nazca. Debes acostumbrarlo a su nuevo espacio desde antes.
  4. Debes llevar a la mascota al veterinario para desparasitarlo y tener las vacunas al día. Para Jenny Pinilla respecto a los cuidados es importante mantener limpios a las mascotas. “Mis gatos no salen a la calle, aspiro frecuentemente los cojines y camas y le enseño a la bebé a tratar con suavidad a los gatos para que no les haga daño”.
  5. Cuando el bebé llegue a casa puedes permitir a la mascota acercarse al bebe para que pueda olerlo y conocerlo, siempre protegiendo su cabeza y su cara.
  6. Trata de mantener la rutina de tus mascotas lo más predecible posible en los primeros días del posparto (artículo primeros días de puerperio) para ayudarlo a reducir sus niveles de estrés. Durante los primeros días, pasear al perro puede parecer una tarea épica.
  7. Los bebés pueden hacer mucho ruido, con algunos gritos y llantos que alcanzan hasta 120 decibeles. Para los animales que no han escuchado estos sonidos   esto puede ser estresante. Enséñales desde antes que es un ruido que pueden ignorar. Por ejemplo, busca clips de bebés en internet.

Referencias:

  1. Hein M. Tun, Theodore Konya, Tim K. Takaro, Jeffrey R. Brook, Radha Chari, Catherine J. Field, David S. Guttman, Allan B. Becker, Piush J. Mandhane, Stuart E. Turvey, Padmaja Subbarao, Malcolm R. Sears, James A. Scott, Anita L. Kozyrskyj. Exposure to household furry pets influences the gut microbiota of infant at 3–4 months following various birth scenariosMicrobiome, 2017; 5 (1) DOI: 10.1186/s40168-017-0254-x