Las ecografías marcan hitos en cada embarazo. Aquí te contamos cuáles son las de rigor, qué esperar y cómo sacarles el mayor provecho.

La puerta del consultorio de ecografías se abrió y salió lo que me pareció una muchedumbre. ¿Qué habría sucedido en el consultorio de la doctora Ana Bianchi que siempre está en un ambiente tan tranquilo?

Conté a diez personas. Las edades variaban desde un niño pequeño hasta abuelos. Finalmente apareció la feliz pareja con aspecto de padres primerizos. Todos salían contentos, ilusionados, compartiendo lo que habían visto. Es que habían conocido al bebé antes de nacer y ya comenzaba, quizás demasiado pronto, ese debate eterno de a quién se parece.

Me tocó a mí. No estoy nuevamente embarazada. Fui por el control de rutina que cada seis meses me hago para saber cómo está la cicatriz que me quedó de un tumor desmoide que me extirparon luego de mi embarazo de mellizos. Fue inevitable preguntarle a Ana qué tan frecuente suceden situaciones como aquella, de que una ecografía del bebé en camino se convirtiera en un gran acontecimiento familiar.

Nos pusimos a charlar sobre los avances de esta técnica que utiliza el ultrasonido (un sonido de alta frecuencia que es inocuo para el bebé y la mamá) y que evolucionó, en pocos años. Cambió del blanco y negro y las dos dimensiones, a la tridimensión y el color. Ahora la transmisión de datos es en tiempo real con una mayor precisión de diagnósticos. Además es posible recibir las imágenes del bebé en el celular, como lo comprobé ese día.

Con la doctora Bianchi, una referente mundial en medicina perinatal, hablé sobre esas ocho cosas que tenemos que saber sobre las ecografías durante el embarazo.

1.¿Cuándo se hace la primera ecografía y para qué sirve?

Entre la semana seis y siete de retraso. Es preferible que sea transvaginal, es decir, por la vagina, porque permite una mejor resolución y, por lo tanto, un diagnóstico más eficaz en comparación con una ecografía abdominal.

Esta primera ecografía tiene varios objetivos: primero, confirmar el embarazo; segundo, que esté en el útero y descartar así un embarazo ectópico (cuando se ubica en las trompas de Falopio lo que es inviable); tercero, saber la edad gestacional, su tamaño, la vitalidad y que sea uno sólo, ¡porque pueden ser mellizos!

Algo que seguramente sorprende en esta primera ecografía es escuchar cómo el corazoncito del bebé late con tanta fuerza, a pesar de su diminuto tamaño, entre cuatro y seis milímetros. La ecografía también  muestra la ubicación del llamado corion, futura placenta, que servirá de nexo para el intercambio de nutrientes y oxígeno entre la madre y el bebé; el tamaño del cuello del útero, la forma del saco gestacional que debe ser bien redonda, y la cantidad de líquido amniótico.

2.¿En el primer trimestre hay otra ecografía fundamental?

Sí, la translucencia nucal o screening de cromosomopatías que debe realizarse al final del primer trimestre, entre las semanas 11 y 12 idealmente. Brinda información importantísima sobre el riesgo de posibles alteraciones cromosómicas y que solo es posible ver en este tiempo. Por eso, no se puede realizar después.

Esta ecografía mide las probabilidades de riesgo de alteraciones cromosómicas (trisomías 13, 18 y 21 o el síndrome de Down, entre las más conocidas y frecuentes). De detectar un riesgo, el doctor sabrá si debe solicitar otros estudios, invasivos, para confirmar o no, la sospecha. Esta segunda ecografía también estudia la columna vertebral para descartar espina bífida y examina el corazón en la búsqueda de alguna cardiopatía.

Si se realiza con un ecógrafo de alta definición hay grandes posibilidades de conocer el sexo. Si no, puede descubrirse, sin duda, con la ecografía estructural de la semana 20.

 3.¿Cuánto más moderno sea el equipo se obtiene mejor información?

Sí. Los ecógrafos más modernos no solo permiten ver los rasgos del bebé con una precisión nunca vista, sino brindar mejor información para el diagnóstico. Pero si el embarazo es normal y es una ecografía de control, no es necesario contar con un ecógrafo de tres, cuatro o cinco dimensiones. Además de la tecnología es importante que el profesional tenga experiencia y un ojo bien entrenado.

 

¿Cuál es la mejor recuerdo de tus ecografías?

 

4.¿Para qué sirven las ecografía en cuatro o cinco dimensiones?¿Son necesarias?

Depende de cómo venga el embarazo. Si es normal, una ecografía 4D o 5D no brindaría un nuevo aporte de diagnóstico, su valor sería más bien afectivo porque será posible conocer la cara y rasgos del bebé, verlo mover en vivo y en directo, observarlo chuparse el dedo que es de lo más simpático. Diferente es la situación si se ha descubierto alguna anomalía como labio fisurado, porque al conocerlo antes de nacer, los padres pueden prepararse mejor.

Estas ecografías no pueden realizarse en cualquier momento del embarazo, lo ideal es entre la semana 29 y 32, máximo la 37 porque la imagen puede no ser del todo buena por el poco espacio que ya tiene el feto.

5.¿Cuál es la ecografía requerida en el segundo trimestre?

La estructural, a fines del segundo trimestre, entre la semanas 20 y 22. También es una ecografía imprescindible para seguir conociendo la salud del feto: evalúa posibles malformaciones y estudia el desarrollo de los órganos que ya se terminaron de formar y comienzan a crecer (excepto los pulmones que lo hacen más adelante, a partir de la semana 24).

También observa el sistema nervioso central, si todas las estructuras intra-creaneanas están bien y revisa la formación y el funcionamiento del corazón, el estómago, el diafragma y los riñones. Examina los movimientos generales del feto, ubicación de la placenta, el cuello uterino y si la cantidad de líquido amniótico concuerda con la edad gestacional. Es una ecografía que lleva su tiempo, depende del entrenamiento del técnico, pero no menos de 20 minutos.

6.Y en el tercer trimestre, ¿cuál es la ecografía?

A las 34 semanas, la ecografía de control de crecimiento del feto. A esta altura los órganos ya deberían estar formados, salvo que una enfermedad materna o una infección, por ejemplo, interfiera con su desarrollo. También sigue examinando la posición de la placenta, si no ha envejecido, la cantidad de líquido amniótico y el peso fetal. En caso de una disminución del crecimiento del feto para su edad gestacional, un eco doppler feto placentario será requerido para evaluar el bienestar fetal

7.¿Para qué sirve la ecografía doppler?

Para valorar cómo el feto está recibiendo oxígeno en sus distintos órganos. Permite medir el flujo sanguíneo de las válvulas y cavidades del corazón del feto, de las arterias umbilicales y cerebrales, y de las arterias del útero. Se la realiza en embarazos de alto riesgo, cuando la embarazada sufre trombofilia, diabetes, hipertensión, o se sospecha una restricción del crecimiento del feto.

8.¿Esa es la última ecografía del embarazo?

Sí y no. La cantidad de ecografías durante el embarazo depende de muchas cosas: desde los criterios del médico, si el embarazo es gemelar o de más bebés (que requiere más ecografías), si se detectó algún inconveniente y hasta la ansiedad de la mamá por querer verlo más veces.

Esos sí, ¡independiente de las características del embarazo y las recomendaciones médicas, sabemos que acontecimientos familiares como el que me tocó vivir en el consultorio de la doctora Bianchi están a la orden del día!