Elegir a tu médico obstetra será apenas una de las muchas decisiones que deberás tomar durante tu embarazo. Aquí te compartimos cinco consejos básicos para saber cómo definirlo.

Desde el momento que nos enteramos que estamos embarazadas debemos tomar decisiones de todo tipo y magnitud. Muchas de ellas son sencillas y fácilmente manejables para la mayoría de las familias, pero hay otras donde las piezas simplemente parecen nunca encajar del todo.

Una de las decisiones más difíciles es elegir a su médico obstetra. Después de todo, este profesional de la salud dedicado al estudio y atención del embarazo, el parto y el postparto, es otro personaje importante que nos acompañará de principio a fin en la aventura de convertirnos en madres.

Para comenzar, debemos definir lo que es un “buen obstetra”. No hay una fórmula específica ni exacta, pero sí hay algo que todo buen médico independientemente de su especialidad debe tener:  respeto por la persona que le entrega su confianza.

En ese sentido, te comparto cinco consejos básicos para elegir un buen obstetra.

Observa su trato contigo y tu pareja

Es señal de cortesía que el médico nos trate de una manera cercana y personal, conservando el profesionalismo, sobre todo en la obstetricia donde es necesario que podamos expresar con total confianza cualquier miedo o duda que nos surja sobre nuestro embarazo y parto.

Exprésale tus deseos en cuanto al parto y fíjate en su respuesta

Desde el primer momento que sabes que estás embarazada lo más seguro es que tengas una idea de cómo te gustaría que fuera tu parto . Es sumamente importante que quien te acompañará de forma más cercana durante ese momento tan especial esté plenamente consciente de tus deseos y, sobre todo, los respete. Si al expresarle tus deseos los menosprecia o ignora, es momento de cambiar de médico.

Háblale abiertamente de tus miedos

Es importante propiciar espacios para fortalecer la confianza entre el obstetra que elegiste y tú.  Una de las formas más útiles de lograrlo, sobre todo para ti, es expresar los temores que tienes respecto a los cambios en tu cuerpo en cada una de las etapas de tu gestación.

Dependiendo de la manera y la actitud con la que el médico aborde la situación podrás darte cuenta de si su personalidad es compatible con la tuya, de modo que puedas sentirte segura para que te acompañe a ti, a tu bebé y a tu pareja en el momento de tu parto.

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Hazle preguntas específicas sobre su práctica profesional

Aunque pueda parecerte osado o irrespetuoso, lo cierto es que estás en tu pleno derecho de saber cuáles son los protocolos y las prácticas del profesional de la salud ante el cual entregarás tu confianza. En este punto, puedes verlo como cualquier contrato de servicio. Imagina que contratarás a alguien que arreglará tu cocina. Le preguntarás, seguramente, sobre trabajos anteriores, si cuenta con asistentes fijos o busca personal a destajo, y cualquier otra duda que pudiera hacerte desconfiar. Es el mismo principio.

A tu obstetra puedes preguntarle, por ejemplo, si por lo general atiende partos o cesáreas, si permite el ingreso del acompañante a la sala de partos, si hace episiotomías (corte vaginal) de rutina, etc. De esta manera, si eliges a ese médico, sabrás qué esperar de él durante tu parto, o si no concuerda con tu plan de parto, podrás cambiar de médico.

Si tienes algún punto en desacuerdo con él, díselo

Como en cualquier relación, sea familiar, de trabajo, de pareja o cualquier otro tipo, es importante ser transparentes, incluso si nuestra opinión no coincide con la del otro. Esto fortalece la confianza, tanto la propia como la interpersonal, porque le hace entender al otro nuestra manera de pensar que, si bien no es la misma, es igualmente respetable. En el caso de la relación con tu obstetra, este punto es fundamental, porque además de permitirte observar su actitud y su reacción, también te permitirá llegar a acuerdos con él en caso de que no desees cambiar de médico.