Juliana Oxenford es una reportera, presentadora de televisión y locutora de radio argentina nacionalizada peruana. También es mamá de María, de 4 años y 4 meses. Comparte su historia con HISTORIAS DE MAMÁS.

 

¿Qué ha sido lo mejor de ser mamá?

Dedicarle tu vida entera a otro ser humano. Dejar de lado el ego, dejar de lado el ser protagonista de tu propia historia para convertirte en la actriz secundaria con todo el amor del mundo. Respirar por alguien más, levantarte sabiendo que hay un ser humano que te necesita, depende de ti y que tienes la enorme responsabilidad de moldear. Finalmente los hijos son unas esponjitas que van absorbiendo lo bueno, lo malo, lo que ven, lo que sienten, lo que escuchan, cómo los tocas, si los amamantas, si no los amamantas. Es en realidad el trabajo más increíble del planeta. Lo volvería a vivir cincuenta y cinco mil veces más y tendría cien Marías más.

 

¿Y lo más difícil?

Equivocarse, tomar decisiones que puedan repercutir de manera negativa en ella, porque ninguna mamá va a actuar por desamor o con la consigna de dañar a su hijo, pero somos seres humanos que cometemos errores.

Quizás lo que creemos que es lo mejor para ellos luego no lo es, y llega un momento en el que definitivamente te enfrentas a una realidad donde los hijos te echan en cara muchas cosas. Es lo me pasa a mí con mi misma madre, que nos pasa a todos con nuestros padres. Eso es lo más difícil, pero tienes que lograr darte cuenta, entender que no hay mamá perfecta y que tus hijos tienen que saber que mamá no es perfecta, que mamá tiene sueño, que mamá un día llora porque está triste, que mamá quiere descansar, no tiene ganas de jugar porque tuvo un día de trabajo difícil. Y creo que establecer ese nivel de comunicación con un hijo es lo mejor que puedes hacer.

 

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¿Qué cosas te han sorprendido de la maternidad?

¡Qué cosas no me han sorprendido! Me ha sorprendido lo lindo que es amamantar, más allá de los efectos increíbles, mágicos de la lactancia materna en cuestión de salud para un niño, el convertirte en una verdadera mamífera. O sea, yo creo que desde que eres mamá eres una mamífera, sales y muerdes al que se mete con tu hija, y amamantas, y cuidas, y proteges, y abrazas. Te sale el instinto más animal.

 

Juliana Oxenford

¿Qué es lo que más recuerdas del embarazo?

Fue un buen embarazo, nunca tuve placenta baja, nunca tuve ninguna complicación con la hemoglobina, ni siquiera tomé suplementos de hierro. Tuve una panza muy muy grande y yo soy muy flaquita. Salí embarazada con 47 kilos y subí 12 kilos. Me costaba mucho caminar a partir del octavo mes por el peso, pero trabajé hasta dos días antes de dar a luz y me fui manejando a dar a luz.

 

 

¿Qué le dirías hoy a las nuevas mamás o a aquellas que están buscando serlo?

Que no se estresen, que entiendan que la maternidad es parte del a naturaleza, que Dios saber cómo hace las cosas, que los hijos siempre son una bendición por más de que alguno nazca con alguna capacidad especial o con alguna discapacidad; que nadie te va a enseñar a ser mamá, que no hay libreto, que dejen de escuchar los comentarios de terceros, que no comparen a sus hijos, que no estén pendientes de que si una tiene la panza más grande y yo tengo la panza más chiquita, que yo soy vegetariana, que la otra come carne. ¡No! Cada embarazo es diferente, cada ser humano es diferente, cada uno se vincula desde la relación mamá-vientre hasta que nace el bebé de una manera particular.

Que lo disfruten, que duerman, porque después no van a poder dormir nunca más, que sepan realmente antes de buscar un bebé, que piensen, que se hagan una autocrítica, que vayan a una terapia, ¿por qué no? Y que tengan la seguridad de que están preparadas para ser mamás, porque es una labor muy difícil y hay que darle tiempo.

 

¿Cómo crees que te cambió la maternidad? 

Soy otra persona, soy mucho más responsable, cuido más mi plata, no me compro nada, todo se lo compro a María, me cuido más de ser una persona menos rencorosa para que María no tenga odios en el corazón. Si yo tengo algún tipo de bronca con alguien, que de hecho las tengo, trato de que no se le transmita esto a María, para que sea espiritualmente lo más limpia y transparente posible, ella misma tendrás sus propios conflictos cuando crezca yse tendrá que hacer cargo se sus activos y pasivos, hace parte de la vida, pero mientras tanto darle una vida feliz.

He aprendido nuevamente a disfrutar de los parques, me subo al columpio, me meto en las piscinas de pelotitas en los cumpleaños, me tiro de los toboganes, me meto a la piscina y juego al tiburón. Y a veces me miran y claro, como tengo una carrera mediática, me miran y la gente se mata de risa, pero yo soy mamá sobre todas las cosas y me interesan tres carajos que a alguien le parezca rarísimo verme una situación así.

Yo he vuelto a ser una niña, creo que recién me estoy viviendo mi niñez, la niñez hermosa con la que toda niña sueña, la estoy viviendo con María.

 

¿Cómo te definirías como mamá? ¿Qué tipo de mamá eres?

Soy una mamá amorosísima. María me da un beso y me quiebra totalmente. Soy muy amorosa, soy muy sobreprotectora, tengo que bajar un poquito los niveles, la cuido muchísimo, estoy pendiente de todo, del pediatra, de la vacuna, el dentista. Soy muy cuidadosa de todo: de las uñas, cortárselas cada 3 días, de las orejas, por más de que me haga escándalo no se mete a la cama sin bañarse, de lo que come.

Todo se hace en la casa, come lentejas, come quinua, yo soy vegetariana, pero ella como carne roja, pollo, pavo. Ella decidirá qué querrá ser cuando tenga 18 años. Pero sí, soy muy cuidadosa de todo lo que tiene que ver con ella.

 

Juliana Oxenford y María

¿Qué anécdota quieres compartir con nuestras usuarias?

Ahora me canta mucho, porque le gusta mucho cantar, es muy artística, hace ballet. Antes lo que me decía de manera hablada “mamá te amo mucho, eres la mejor mamá del mundo”, ahora me lo dice cantando: “Yo te quiero decir que eres la mamá del amor más hermosa del planeta y que te amo hasta Júpiter”. Ella además es muy cariñosa, es súper dulce.

 

Fotos: Juliana Oxenford