La presentadora Alexandra Santos fue mamá por primera vez en agosto de 2016. En esta entrevista le cuenta a HistoriasdeMamas.com sus retos, sorpresas y aprendizajes.  

¿Qué ha sido lo mejor de ser mamá?
Lo mejor de ser mamá es sentir este amor tan grande. Es como una traga impresionante que no te puedes sacar de la cabeza ni del corazón ni un segundo. Es sentir y vivir el verdadero y puro amor.

¿Cuáles han sido los retos de ser madre?
Los mayores retos han sido confiar en mi instinto, dejar de leer y oír tantos consejos y simplemente creer en mí como mamá. También aprender a vivir con poco sueño. Y claro la lactancia, al principio fue el mayor reto, ahora es lo mejor.

¿Y las sorpresas?
Las sorpresa más linda ha sido ver todo el amor que le llega a Mateo, de personas que no veía hacía mucho tiempo. Reafirmas amistades y fortaleces vínculos.

¿Qué es lo que más recuerdas del embarazo?
Por un lado, sentirlo moverse. Me emocionó dese el primer instante que sentí como burbujitas en mi barriga (las embarazadas van a entenderme), hasta todo lo que se movía antes de nacer. Y por otro, el malestar de los primeros tres, o casi cuatro meses (náuseas, vomito, olfato increíble casi de perro).

¿Cómo se adaptó tu armario a los cambios en su cuerpo durante el embarazo?
Mi armario se adaptó súper bien porque siempre uso ropa grande y no subí mucho de peso. De hecho la barriga se me demoró en salir. Después solo buscaba comodidad, buenos tenis y ropa una talla más grande.

¿Qué le dirías hoy a las nuevas madres que te hubiera gustado que te dijeran a ti?
Les diría que se gocen el embarazo porque pasa más rápido de lo que uno cree y es una delicia porque tienes a tu bebé ahí contigo siempre, además te consienten mucho. Y que no se saturen de información, todo llega y se aprende a su debido tiempo, confíen en su instinto y naturaleza

¿Si tuvieras que elegir hoy, serías mamá de nuevo?
¿Hoy? No, Mateo está muy chiquito y me lo quiero disfrutar al máximo. Más adelante veremos. Por ahora su hermano es Lorenzo nuestro Weimaraner de cuatro años.

Fotografía: Fabián Medina