Marcela Ruete, actriz ecuatoriana de teatro y televisión, habló con Historias de Mamás sobre sus aprendizajes como mamá. Les brinda algunos consejos a las futuras madres.

 

Marcela Ruete, actriz ecuatoriana de teatro y televisión, es una de las protagonistas de la serie ‘Tres familias’, que transmite en su tercera temporada el canal Ecuavisa. Es mamá de Cayetana, de cuatro años, y Francisco, de 1 año y 10 meses. Cuenta cómo vive su etapa de madre y confiesa que con su marido quisieran tener un hijo más.

 

¿Cómo crees que te cambió la maternidad?

¡Uf! En todo. La maternidad me cambió las prioridades, ya no eres tú y tu matrimonio, ahora son tus hijos, tu matrimonio y después tú.


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Y sentiste en algún momento que ese cambio de prioridades podía limitar tu carrera, o que esta ya no iba a ser igual?

No. Creo que es súper necesario trabajar y tener un tiempo para ti, estar bien tú para estar bien en casa y con tus hijos, para tenerles paciencia. Es importante desenvolverte en lo que te gusta y en lo que eres buena. A mí la maternidad me llena un montón, pero es mejor cuando sabes que te puedes equivocar y aprendes y sigues, sabes que a veces no sale todo perfecto. Creo que no disfrutas ningún rol si te frustras todo el tiempo. Lo importante es hacer lo que quieras hacer sabiendo que te puedes equivocar.

 

¿Qué es lo más difícil de la maternidad?

Es una responsabilidad cien por ciento tuya y nada más que tuya, tus hijos dependen 100 por cien de ti, necesitan tu tiempo, tu amor, tu paciencia. Yo antes pensaba en mí, en mi tiempo, mi trabajo, y pasé a dividirme a ellos, a cederles mi tiempo a ellos. Se te corta tu libertad en cierto sentido.

 

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¿Y lo más gratificante?

Todo: verlos crecer sanos, felices, seguros; desenvolverse solos o estar metidos en cama viendo películas. La de cuatro años empezó ballet, ya es independiente y es tuya.

 

¿Cuál es el reto de ser madre o los que te quedan por delante?

Yo creo que es interminable. Como dice el dicho: hijos chicos, problemas chicos; hijos grandes, problemas grandes. Creo que son retos del día a día: el colegio, la educación, los valores, es un trabajo a diario, con paciencia, amor y dedicación. Lo mejor que les puedes dar es eso.

 

Encuentras diferencias entre el primer embarazo y el segundo, ¿cómo te sentiste?

Claro, con el primer hijo no sabía nada, desde cómo cambiar un pañal a darle de comer, cómo eran las malas noches, cómo era criar un hijo, estaba llena de miedos. En cambio, con el segundo, sabía todo eso, entonces es como que los miedos desaparecieron, simplemente cansancio normal, pero todos los errores que cometiste de inexperta, ya no los cometes.

 

Si tuvieras que aconsejar algo, ¿qué le dirías a una mujer que está por convertirse en mamá?

Que todo pasa: las malas noches, cuando uno no sabe en qué momento cambió tanto la vida, entender que nada volverá a ser igual. Pero después todo se pone en orden. Los 40 días son los más difíciles, pero después uno va haciendo su rutina, se empiezan a conocer tú y el bebé, empiezan a formar un equipo y se empieza a organizar tu vida. Esa desorganización de los primeros meses pasa y después cada día es más lindo, cada día los disfrutas más.

 

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La maternidad te cambió las prioridades, pero tus hijos van a crecer, ¿crees que van a volver a cambiar?

Uno tiende a abandonarse por sus hijos y a posponer lo que uno quiere. Pero mientras tú no te abandones, mientras pongas tus metas a la par de ser una buena mamá o disfrutar a tus hijos, yo creo que está todo bien. Siempre tus hijos van a ser tu prioridad, después vendrán los nietos; pero también tienes que tener tus propios sueños, metas y objetivos.

 

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Foto: Marcela Ruete