La respiración es tal vez una de las mejores herramientas con las que una mujer puede contar durante su trabajo de parto. Y la mejor forma de aprender a hacerlo es a través del yoga. Una mamá nos cuenta su experiencia.

Antes de quedar embarazada asistía a clases de yoga, y cuando quedé embarazada sentí debía continuar con mi espacio de relajación y preparación para el parto.

Desde el cuarto mes inicié mis sesiones de yoga prenatal personalizadas. Dos veces a la semana realizaba estiramientos, asanas o posiciones de yoga, diferentes tipos de respiraciones y ejercicios de visualización y conexión con mi bebe. Algunas veces las actividades eran en el parque, y otras en la piscina, que por cierto son súper relajantes, pues el peso de la barriga desaparece permitiendo mayor flexión de las extremidades. Con mis prácticas me sentía bien, tranquila y esperando ese gran día.

Después de esta preparación disciplinada, el objetivo era tener un parto vaginal, si no habían restricciones médicas.

El momento esperado llegó. Estuve en casa todo el tiempo rodeada del amor y de los cuidados de mi esposo. Durante el día tuve contracciones leves, pero solo avanzada la madrugada los dolores se intensificaron y sentí que era el momento de irme a la clínica. Salí de mi casa a las cinco de la mañana y una hora después ya tenía a Martin en mi pecho. Tuve un parto divino, rápido, sin anestesia y con tres pujadas el bebe había salido. Todo gracias a la respiración.

Cuando las mamás me preguntan no lo pueden creer y aunque suene obvio y sencillo –pues todo el tiempo respiramos– el punto es que no somos conscientes de la entrada y salida de aire en nuestro cuerpo y cómo podemos manejarlo y enviarlo a cada rincón de nuestro ser. Cuando se realizan las posturas o asanas acompañadas de una respiración consciente y relajada, se activa la circulación y se logra una mayor oxigenación de la sangre.

“El yoga fue una pieza clave en mi embarazo. Estoy convencida que me sirvió para manejar mucho mejor mis emociones, para lograr tranquilidad, mantener un buen estado físico y sobretodo fue importante en mi parto. Creo que si yo no hubiera hecho yoga no lo habría logrado o no hubiera sido tan tranquila como fue mi experiencia durante el trabajo de parto. Me ayudó no solo para la respiración sino para el control mental”, señala María Carolina Saade, mamá de María Paula, quien vive agradecida por el grupo de apoyo y las amigas que conoció en el programa de yoga prenatal.

Profesión mamá

Cada vez más las futuras madres, guiadas por sus ginecólogos o doulas, buscan espacios para ejercitarse, aprender a respirar y acceder a la información que necesitan en esta nueva etapa. Finalmente, recibir una orientación y preparar el cuerpo, la mente y el corazón para el rol más desafiante que debemos asumir no debe ser una tarea menor.

Dentro de toda la oferta de cursos y técnicas para mujeres embarazadas (clases de pilates o rumba para embarazadas, talleres de lactancia y cursos de estimulación intrauterina), tal vez el más útil sea el yoga prenatal. Aprender a respirar es quizás la herramienta más eficaz que puedan tener las mamás.

Practicando algún tipo de ejercicio se logra mantener un buen estado físico y controlar el aumento de peso en el embarazo, pero la tranquilidad, la relajación, esa paz y armonía que una mujer en embarazo necesita para recibir a su bebe la brinda el yoga.

Con la práctica de yoga se busca activar, fortalecer y flexibilizar el cuerpo de la mujer y encontrar su equilibrio. Además consolidar la confianza del ser interno de la madre, fortaleciendo la toma de decisiones y liberando bloqueos generados por miedos e inseguridades. Algunas mujeres olvidan que esa pequeña criatura está sintiendo y percibiendo todo lo que pasa, y en esa medida deben dejar a un lado los temores, rabias y pensamientos negativos que lleguen a sus mentes.

“Recibir clases de yoga prenatal es una vivencia que le recomiendo a todas las futuras mamás experimentar. A mí me aportó la relajación y tranquilidad para disfrutar el embarazo y el día de la llegada de mi hija Gabriela”, dice Martha Santiago, quien practicó yoga durante su embarazo. “También me gustó porque conocí otras mamás y sus experiencias, compartir las clases de yoga con mi esposo fue clave para generar un mayor vinculo para la nueva etapa de ser papás”.

Superado el parto, que es quizás uno de los momentos que genera más ansiedad en la mujer, me sentía tranquila y con una fuerza interior inmensa, capaz de superar cualquier dificultad. Sin embargo, al empezar a frecuentar sitios donde me encontraba con mamás y bebes, detectaba mujeres inseguras, nerviosas y que se asustaban hasta con el suspiro de un niño. Descubrí que era privilegiada, que haber practicado yoga había marcado la diferencia y que esa experiencia la debía compartir con otras mujeres. En el camino apareció Elsa, una vieja amiga y ahora certificada en yoga, y junto con Lola, mi experimentada profesora, decidimos crear ‘Conexión con mi Bebé’, un programa de acompañamiento prenatal para sensibilizar y promover el embarazo y la maternidad consciente a través de la práctica de yoga.

Ya han transcurrido tres años y muchas mujeres han pasado por el Programa, llevando sus expectativas y dejando sus vivencias, que se convierten en enseñanzas para todas. Ese es quizás uno de los valores más preciados de hacer parte de este tipo de programas y es la formación de comunidad. Para una mamá todo será más fácil si se rodea de otras mamás que estén viviendo sus mismos procesos y que siempre tengan una palabra de apoyo y ayuda en los momentos difíciles.

“Durante mi embarazo, las clases eran ese espacio de paz y amor que me permitían desconectarme del estrés y el afán del día. Las meditaciones me llenaban de gratitud, amor, alegría y conexión con mi bebe”, afirma Elsa González, instructora de Kundalini Yoga. “Ahora como profesora prenatal les enseño los ejercicios y las posturas que las hacen sentir activas y con vitalidad. La respiración las ayuda a bajar la revolución de la mente y a calmar todos esos miedos y dudas que acompañan la espera de un hijo”.

Algunas EPS y medicinas prepagadas ya han empezado a incluir dentro de sus portafolios los cursos de yoga como una opción para las mujeres gestantes y han reestructurado el curso psicoprofiláctico de tradicionales charlas psicológicas a experiencias prácticas y sesiones de ejercicios.

La concepción de que el embarazo es sinónimo de sedentarismo ya ha quedado atrás, no debe ser asumido como una enfermedad y por el contrario la futura madre debe continuar con sus actividades y mantenerse activa, practicando alguna actividad física dos o tres veces por semana con una duración de 45 minutos aproximadamente, evitando los ejercicios de alto impacto. Mantener un buen estado físico será clave para sobrellevar los cambios físicos y estar preparado para el parto.

“Las mujeres durante el embarazo experimentan muchos cambios físicos y también anímicos antes de la llegada del bebe. El yoga les ayuda a conocerse y aceptar los cambios, ayuda también al bienestar interior y a evitar el estrés del parto, por eso siempre le recomiendo a mis pacientes que incluyan esta práctica en su rutina”, afirma el ginecólogo Rafael Campanella.

Beneficios de Practicar Yoga

• Mejora la flexibilidad del cuerpo y la mente.

• Incentiva equilibrio entre pensamientos – acciones y cultiva un equilibrio emocional.

• Mejora la respiración y la circulación.

• Beneficia la postura corporal de la mujer, permitiéndole manejar con mayor facilidad el peso adicional y los cambios físicos que experimentará.

• Conecta con la sensación de paz y armonía interior.

• Prepara a la madre para un parto natural. Fortalece el cuerpo y el piso pélvico y brinda la capacidad de utilizar diversas posturas naturales durante el parto.

• Permite a la madre transmitir la sensación de bienestar a su bebé durante su formación y crecimiento.

Dónde practicar

En Bogotá:
• Happy Yoga. Cr 9 70 – 29. Tel 3463828
• Maternity Club Spa & Gym. Calle 108 14b – 20. Tel 7568264 – 2566367
• Good Club de Bienestar. Cr 11ª 98-53. Tel. 6104539 – 6361720
• Prana Yoga Colombia. Cr 7bis A 123 – 76. Tel. 2135067 – 6201407

En Medellín:
• Happy Yoga. Cr 11ª 43b – 68. Tel. 3119089
• Element Yoga. Calle 10b 28 – 41. Tel. 2665047

En Cali:
• Ama Yoga. Cr 24ª 4 – 30. Tel. 313 7684811
• Fitness Infantil. Calle 3ª 34 – 37. Tel. 5563728 – 5563735

En Barranquilla:
• Conexión con mi Bebe. Tel. 3013790952
• Ankh Yoga House. Cr 51 79-214