Al reanudar la sexualidad de la pareja después de tener hijos, no te asustes si cuesta encontrar el tiempo y el deseo. Te compartimos algunos consejos que harán todo más fácil.

¡Sí! Claro, obvio, más bien, por supuesto….Todos coinciden (y me incluyo) en que hay un antes y un después en nuestra vida sexual de pareja después de tener hijos. Traer un bebé al mundo es el punto de unión de las dos funciones principales de la sexualidad: la erótica y la reproductiva.

Natalia Alves, psicóloga y educadora sexual, acostumbrada a lidiar con estos temas, aclara que detrás del tema hay una explicación científica para la mujer que tiene que ver con sus cambios hormonales después de parir.

“En la mayoría de los casos el deseo sexual femenino es escaso porque los estrógeneos, las hormonas responsables, están a niveles muy bajos. A eso se suma que la atención está toda puesta en ese bebé que nos necesita a cada segundo. Por eso se dice que las puérperas perdemos la memoria, porque es tanto el espacio que ocupa en nuestra mente el bebé, la maternidad, pañales, teta, mema, ombligo, etc, que no hay lugar para nada más”, adelanta la experta.

Como consuelo asegura que con la reorganización y la paciencia, el lugar va apareciendo para retomar nuestra vida sexual.

Por eso mismo pasó recientemente Carolina, mamá de Benjamín que está por cumplir el año. “Recién hace poco, volvimos con mi marido a pensar en nosotros como pareja sexual. No nos ha sido fácil, pero charlarlo, expresar nuestras nuevas necesidades y no perder el humor, es lo que nos ha mantenido unidos”, me confiesa.

Y sí, el diálogo es fundamental para entender al otro, el por qué ahora no quiero tener relaciones sexuales o, incluso, expresar tengo ganas de tener ganas, pero no tengo. ¿Confuso? No, la falta de deseo sexual en las mujeres no se debe a que no nos guste más nuestra pareja, sino a todo el proceso que se está atravesando.

Por ejemplo, nuestro cuerpo después de parir ya no es el mismo. Las mamás están ocupadas con la lactancia, la panza se sienta floja y los genitales también. ¡Es que los músculos se han estirado! El 50 por ciento del tejido muscular vuelve solo a su sitio. El restante 50 por ciento lo ayudamos con ejercicio (¡y vaya si acompañar a nuestra cría los primeros años es ejercicio!), asegura la psicóloga Natalia.

Andrea, otra mamá con la que charlé del tema, está en esa lucha, de volver a sentir aquellas ganas. Para ella y las tantas otras mamis en la misma “lucha”, Natalia aconseja:

  1. Hablar, hablar y hablar de lo que siento y preguntar qué siente el otro.
  2. Buscar momentos de intimidad (cuando el bebé duerme, por ejemplo) y aunque no haya tiempo ni ganas de encontrarse sexualmente, tal vez sí las hay de un abrazo, un mimo, una caricia, un mirarse nuevamente como pareja.
  3. El deseo sexual vuelve. Podemos ayudarlo con masajes, mucha ternura, un buen lubricante (de base acuosa, sin perfume ni termo estimulantes), y paciencia. Las relaciones sexuales se retoman despacito, lentamente.
  4. Si tenemos mucho miedo al dolor, podemos volver a buscar un espejo para mirar nuestros genitales, cómo son ahora y qué estímulos les vienen bien. Sí, la masturbación (o auto-estimulación) también puede tener lugar en esta nueva etapa.

Que la sexualidad se vuelva una “obligación” más en la larga lista de nuevas tareas que la maternidad y paternidad implica, es algo que a Miriam y a su pareja José, les inquieta.

A ellos les está funcionando “escaparse” de la casa, la que siempre es vista como un lugar de obligaciones, para reencontrarse como pareja. “Salir de ese círculo vicioso de la rutina, baño, cena, preparar el tupper para la vianda de mañana y cambiar de rol, dejar el de padres por un rato, nos está funcionando para reencontrarnos como pareja”, cuentan.

Y aconsejan poder darse el tiempo para una escapada a un lugar diferente al dormitorio de siempre, cambiar de lugar, un hotel por ejemplo, para no tener que estar pendiente de otra cosa que no sea de ellos mismos.

Cómo seguir ahora ya con ese bebé en casa, más allá de todos los anteriores consejos, es algo que cada pareja deberá descubrir sin comparaciones, generalidades y sin olvidarse algo que escuché hace unos días decir y me encantó: “antes de un hijo, aquí había una pareja”. Y le agregaría algo: …una pareja que, entre tantas otras cosas, hacía el amor.

Unos consejos más de Luciara que no solo son útiles para las estrías sino para tu vida en pareja.